El smart-restaurant. Nuevo concepto de restaurante

No se cocinar ni ser programar. Pero juntando estos dos conceptos, cocina e informática, si que sé que hay un nuevo modelo de negocio gastronómico. Lo que se puede llamar un “smart-restaurant”.

smart-restaurant. Smartphone y comida.

by Thorn Yang (weibo.com)

En este cuaderno creativo ya hay otra hoja que relaciona la creatividad con la hostelería (la hoja 26). Ahora voy a desarrollar un nuevo concepto de restaurante. Por ello, a partir de este momento ponte a imaginar y déjate llevar por la fantasía de las premisas y conceptos que te vaya diciendo a continuación.

Imagina un restaurante donde te conozcan. Atención, que te conozcan de verdad, al nivel de que la carta o el menú del día no exista. Sea todo tus gustos personales basado en ti y en tus experiencias y forma de ser.

Si eres una persona que le gusta ir a los sitios y pedir siempre lo mismo, este concepto de local te gustará. Si tienen un plato que te encanta, cada vez que vayas, ellos lo sabrán y te lo harán. Si por el contrario eres de esas personas que siempre quiere probar cosas nuevas, también tendrás la oportunidad de degustar un plato nuevo cada vez que vayas.

¿Cómo hacer esto? Con una buena base de datos, un poco de análisis de datos, redes sociales y algo de “smart dispositivo”.

La primera vez que vayas, en el restaurante se te pide una serie de datos personales. Los básicos para hacerte una ficha de cliente. Nombre de pila, contactos por redes sociales, si sufres de alguna alergia o intolerancia alimentaria (lactosa, gluten, etc…). Así a todos los comensales usuarios.

También se te pedirá que marques una serie de platos o directamente que digas tus gustos personales. De cara a poder conocer tus gustos y así en futuras visitas acertar con lo que te apetece.

Después de esto, a medida que vayas repitiendo visitas, se irá apuntando que platos te gustan (tu puedes valorarlo mientras lo comes), con qué personas vienes, que mesas ocupas, en que posición. Y con eso el sistema informático del restaurante lo irá sumando a la base de datos y generando bigdata interno para cada perfil de usuario. Además aceptando ser amig@ o seguidor/a del perfil del restaurante, también se puede seguir conociendo tus gustos a través de las redes sociales. Para esto habrá un bot o algoritmo que se encargue de ver tu perfil y leer todo lo que comentas a nivel culinario y analizarlo para convertirlo en información útil del perfil.

Así, “la cabeza digital” del restaurante irá aprendiendo de tus gustos. Incluso sin que tengas que ir al restaurante. Cuando visites el restaurante solo tendrás que identificarte al entrar y todo ese bigdata se pondrá en marcha y dará su fruto. ¿He dicho identificarte? No hombre, me refería a que una cámara con reconocimiento facial o biométrico, te reconocerá. Combinando toda la información comentada antes y alguna más. El camarero, real o virtual, sabrá esos datos y te invitará a sentarte en tu mesa preferida, si está disponible, colocará a cada comensal en el sitio que más cómodo se siente, etc. Pasado esto, llega el momento de la comanda. A cada usuario le saldrá de forma personalizada y basado en sus gustos, una propuesta de platos para consumir y bebida. Si estás conforme, que será lo más normal, solo tendrás que confirmar ese pedido. En el hipotético caso de que el software no acierte con la propuesta, habrá una opción de volver a generar una comanda.

En definitiva, es un nuevo concepto de restaurante mezclado con la nueva tecnología de hoy en día, una evolución.

Además tiene un potencial tremendo. Imagina que no solo lo haces en un restaurante, sino en una cadena. Puedes ir a otra ciudad y seguirán conociendo tus gustos, el tema de la mesa preferida y tal no porque es complejo, pero el resto si. Incluso podemos llevarlo a un nivel global.

¿Y si le añadimos una acción más lúdica y con recompensas? Conseguir desbloquear logros u objetivos mientras disfrutas de tu restaurante personalizado. Hablo de lograr comer con más de 100 personas diferentes, acumular el haber comido todos los días de la semana en el restaurante. Así mil cosas.

En realidad está todo por desarrollarse, pensarse, validarse y crearse. Como en tantas otras hojas de este cuaderno creativo, esto solo es un germen, una idea, una propuesta de lo que se puede hacer. Desarrollarla depende del tiempo y ganas de hacerlo. Como he dicho no se cocinar ni soy informático, pero si se hace un equipo aquí estoy para poner mi parte.