No uses calendarios

Los calendarios son para gente sin inspiración ni creatividad.

Busca uno y compruébalo. Son un gran cuadro dividido en filas y columnas y cada cuadrado o celda es un día. Eso sí, todos exactamente iguales. Lo único que los diferencia es el número que los identifica. Si acaso la columna en rojo de la derecha “los domingos”.

Es como un cartón de bingo para gente gris, sin emoción, monótona, cuadriculada, para robots. Esta gente solo ve estos calendarios como su día a día, aburrido y sin sobresaltos. Incluso esos pequeños de oficina que va por hojas. Cada hoja igual que la anterior y exacta a la siguiente.
Está muy bien que haya gente así, de hecho, yo les animo a que sigan siendo así. Gracias a ellos, por contraposición podemos existir el resto de personas. Cada uno es como es y tiene sus manías y sus cosas. Pero yo por ejemplo, funciono de otra forma. Yo no se que día va a ser mi día de descanso ni que día voy a hacer tal cosa. Yo solo me levanto y según me siento así hago. Por ejemplo, si me levanto y empiezo a ver que las cosas no me salen bien y puede ser un día de mierda, ese es mi día de descanso. Me autoprotejo de mi mismo. Así no haré nada negativo que perjudique a mi trabajo. Si por otro motivo me siento inspirado para escribir o realizar cualquier otra acción, me concentro en realizar esa o esas acciones todas el mimo día. Generalmente mi día a día funciona por objetivos. Todos los días me hago una lista de cosas por hacer, e intento completarla al máximo, respetando fechas límites y nivel de urgencia. Aunque desde que he descubierto el vídeo de Brando Carter, intento todos los días alejarme de la motivación, trabajar objetivos y conseguir logros. No pienso en lo que he conseguido ayer, sino en lo que puedo hacer hoy

Uso la motivación y la inspiración para hacer cosas, es cierto que hace que todo salga más sencillo, por ello para ser más eficiente con tu tiempo, rompe con el calendario. Guíate por tu motivación e inspiración. En el fondo usamos la capacidad de pensar diferente para optimizar los recursos que tenemos a la mano. Yo mismo, si un día tengo predisposición para desarrollar nuevas fórmulas de trabajo, ese día lo dedico a sacar nuevas formas de trabajar. Si otro día mi mente esta out, ese día es para descansar. Otros días necesito hacer tareas domesticas para desconectar. Como es natural, si un día un cliente me pide algo concreto, pues tenga o no ganas tengo que emplearme al 100% en ese tema.

Salvo ese detalle, el resto de cosas puedes organizarte de mil formas diferentes. No organices tu día según una plantilla que otra persona ha pensado que puede venirte bien. Haz tu propia organización. No adaptes tu trabajo a la planificación horaria (calendario), adapta tu calendario a tu necesidades de trabajo.

Yo hago que mi día a día sea lo que marca mi mente, donde me quieran llevar los caminos que se me abren cuando me despierto. Al igual que la sangre es un elemento vivo (está compuesta por pequeñas unidades de vida, células) el cerebro también y los pensamientos e ideas, es su forma de comunicarse con mi yo conjunto. Y he decidido hacerles caso.

Tu puedes seguir haciendo caso a un objeto inerte y que solo encaja en su propio universo.

Otro campo de aplicación de la creatividad es en la gestión del tiempo. Solo necesitas dejar de pensar en el tiempo en la forma rígida de horas, turnos, días de la semana. Hazlo de forma distinta, míralo como algo fluido, unidades de tiempo que se adaptan a tus necesidades. Mide el tiempo en productividad y eficiencia.

Recuerda que no trabaja más el que más horas hace, sino el que consigue aprovecharlo mejor.

Te voy a dar un último consejo, la forma de ver el tiempo también influirá en la capacidad de hacer cosas. Mira el tiempo en positivo. Nunca digas “solo me quedan X unidades de tiempo para hacer tal cosa”, mejor cambia el solo por aun o todavía. Te parecerá una tontería pero estás quitando tensión y mentalmente estas creando espacio para seguir haciendo cosas.

Ahora, ponte a hacer cosas, tienes tiempo suficiente.