Tus actos te delatan

La edad no existe, solo cuanto de muerto estas.

La imagen de esta entrada la habrás visto también en un texto mio en Mapmakers, allí abordo el mismo tema desde una perspectiva más motivacional. Te invito a que la leas.

Sigo por donde iba, en realidad la edad es algo ficticio inventado por los humanos para poder medir el tiempo y en base a eso decidir la autoridad o madurez que tienen las personas. En realidad hablamos de madurez como la muerte de los actos impulsivos. A más madura sea una persona, realmente más muerta está por dentro y derrotada contra la vida y la sociedad.

esquema de como varian los nombres de carpetas a medida que aumenta la edad.

tu muerte por carpetas by Anes Ortigosa


La imagen lo define perfectamente. Cuando aun conservas gran parte de tu creatividad y actividad mental, cuando creas nombres de carpeta, escribes lo primero que sale por los dedos, da igual las letras que sean. Cuando va muriendo esa parte y tu mente se empieza a llenar de barreras y a “cuadricular” pasas al punto híbrido, no pones nombre concreto a la carpeta pero en realidad dejas que se vayan ordenando y clasificando con el número automático que les sale a las carpetas repetidas. Cuando los agentes externos han conseguido rodear y encarcelar tu libertad mental con barreras y perjuicios y hacer que pienses dentro del cuadrado, eres especialmente meticuloso con el nombre de las carpetas y aparentemente tienes todo altamente clasificado. ¡Cuidado! De las otras formas también está todo clasificado, en la mente de cada cual, sabe perfectamente que contiene cada carpeta, pero es un sistema de clasificación muy personal y nada aceptado o entendible por el común de los mortales, por eso la presión general hace que poco a poco la mente tenga que abandonar ese sistema. En realidad,
con los primeros sistemas estás todos los días ejercitando la memoria, mientras que el sistema “cuadriculado” te lleva a no pensar y a atrofiar el cerebro.

Pero no solo pasa con esto. Los DVD y Cds, dentro de la teoría conspiranoide de que el sistema intenta cortar las alas a las mentes despiertas y activas, cuando se usaban y se graba cosas en ellos, había varios tipos de personas. Los que nunca le ponían nombre ni al disco en sí, ni en la caja. Era todo un misterio saber que contenía si no eras “el creador”. Luego estaba la gente que si que escribía con los famosos rotuladores especiales alguna cosa sobre lo que contenía el disco, pero en plan una palabra y poco más, muy escueto. Y por último, los más maníacos del orden y la clasificación, que escribían todos los datos completos en el disco y además en la caratula de la caja que lo guardaba.

A nivel de trabajo también se puede ver como según es tu espacio y tu forma de trabajar estás más en el lado “creativo” o en el lado “cuadriculado”. Una mesa de trabajo con mil papeles por encima, sin ordenar, todo revuelto es uno de los opuestos. Siempre y cuando, como he dicho antes, la persona sepa donde está todo. En ese caso es una persona organizada en un sistema caótico, mientras que si no es capaz de encontrar nada, simplemente es una persona desordenada, no creativa. Trabaja en un kaos ordenado. Por contraposición, está la persona súper organizada, que tiene su mesa o espacio de trabajo siempre perfectamente despejado, los papeles archivados o metidos en carpetas debidamente rotuladas y esas carpetas y archivos dentro de un armario o estantería siguiendo un orden lógico.

No tiene por qué, pero suele darse el caso de que si en los casos anteriores estas más representado por el lado creativo y caótico, en otras facetas de la vida también ocurre o se refleja. En el mundo culinario, la persona creativa, está más abierta a probar cosas nuevas, nuevos sabores. Mientras que el polo opuesto no sale de los sabores y platos que le gustan. Se puede ir un poco más allá, la persona organizada es más probable que cuando eche salsa a un plato, lo haga en un trocito a parte, y luego según vaya cogiendo trocitos los moje ahí. Mientras que la persona caótica, que además usa su lado artístico sea más de verter la salsa por encima del plato.

Al final todo es una dicotomia entre conceptos opuestos (orden-caos) y con todos los puntos intermedios que queramos.

Al margen de que quieras creer o no el tema de la conspiración y de hacer que todo el mundo seamos iguales. Lo cierto es que es necesaria la existencia de esta variedad de opiniones y de hacer las cosas. Es la base de la evolución biológica y de la adaptación al medio. Cada sistema diferente tiene unas ventajas y unas desventajas. Por ello, con este texto no pretendo atacar a nadie, simplemente poner de manifiesto y llamar la atención sobre las diferentes formas de hacer las cosas y como según como haces ciertas cosas te diferencian y te clasifican en tu tipo u otro de persona. Que no es ni mejor ni peor.

Esto que hemos visto, desemboca en que hay personas más predispuestas a hacer las cosas de un modo que de otro. Trasladando esto al mundo laboral y de la empresa. Es tremendamente importante, conocer que tipo de persona o predisposición que tiene. Ya que una persona en el puesto equivocado u obligada a hacer las cosas de una forma que no le sale natural puede ser un problema grande y generar frustración, roces, baja productividad, etc… Si todo el grupo apunta al mismo estilo o dirección será más fácil de dirigir y de llevar hacia adelante. El punto negativo, es que ante un posible cambio de las circunstancias le costará mucho más adaptarse. Mientras que un equipo un poco más complejo en su funcionamiento pero con una estructura diversa en sus formas y planteamientos en el caso de surgir alteraciones y cambios de las circunstancias, siempre habrá alguien que sea capaz de adaptarse mejor y a raíz de ahí tirar del grupo y dirigirlo en la dirección correcta.

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