¿Te ayudo a fracasar?

Fracasar está infravalorado. Fracasar es lo mejor que puedes hacer en esta vida. Te lo digo yo que llevo unos cuantos fracasos a mis espaldas y al final he comprendido que son todo ventajas.

Fracaso, fracasar

Que no te engañen, fracasar es el nuevo éxito. El fracaso aporta más que el triunfo. Todo el mundo necesita fracasar de vez en cuando para saber lo que es y coger fuerzas y ánimo. Como ya te he dicho, fracasar tiene cosas buenas, como ejemplo aquí tienes algunas.

  • Aprendes más que si todo sale bien: Esto es muy típico pero una verdad aun más grande. Cuando fracasas se te clavan todos los errores como espinitas, y cuando tengas la oportunidad de resarcirte, porque se te presente otra vez una situación similar, recordarás ese error o errores que cometiste y te asegurarás que no los repites.
  • Fracasar es un baño de humildad: Tener un fracaso de vez en cuando es muy bueno para ti y para las personas que te rodean. Si te acostumbras a que todo te salga bien a la primera es posible que te afecte al carácter y te conviertas en una persona egocéntrica, altiva, dictadora y que genera odio entre las demás personas. Por eso debes poner un fracaso de algún tipo en tu vida, te traerá de vuelta a la tierra, demostrará que sigues siendo humano/a y que eres como el resto de las personas, con luces y sombras.
  • Te ayuda a abrir la mente: Sin duda cuando las cosas empiezan a ir mal y te das cuenta del cambio de la situación es el momento de reaccionar y buscar soluciones. Aquí es cuando si no estaba previsto, necesitas usar toda tu creatividad para contener el problema en primer lugar, y posteriormente solventarlo o redirigir el camino que te ha llevado al fracaso. ¿Se te ocurre otra forma mejor de tener que sacar tu creatividad e ingenio?
  • Te hace valorar las cosas que salen bien: Esto es muy obvio, pero cuando estás dentro del caos del fracaso es cuando recuerdas y aprecias esos momentos en lo que todo sale según lo tenías previsto. Las siguientes veces que ocurran situaciones similares es cuando realmente valoras esa calma o aburrimiento de que todo siga el plan previsto.
  • Te conoces a ti mismo en situaciones límite: Que mejor oportunidad que conocerte a ti mismo/a cuando estas en situaciones límite que justamente esos momentos en los que descubres que estás yendo hacía un fracaso de forma irremediable y solo te queda tomar todas las acciones posibles para que ese fracaso tenga el menor impacto posible. Saber gestionar momentos de máximo estrés y presión es una de las habilidades más valoradas.
  • Te enseña donde están tus límites: Como dicen por ahí, si no sabes donde están tus límites cómo vas a saber cuando estás llegando a ellos… Los fracasos son oportunidades de empezar a conocerlos. Este punto está especialmente relacionado con el anterior. A demás de conocerte, descubrirás lo que eres capaz de hacer en momentos críticos. Todo esto no hace más que aportar experiencia para el futuro y tener más recursos para gestionar el siguiente error que comentas. Porque lo cometerás, todos los hacemos.
  • Te motiva para hacer cosas: Cuando todo te sale bien y perfecto sin más complicaciones es lo peor que te puede pasar, hace que se te vaya la motivación, que no disfrutes con lo que haces, que hagas todo por inercia, bajes la guardia y no tengas retos que te den vidilla. Un fracaso de vez en cuando, es la forma de seguir siempre alerta, dar el 100% en lo que haces, alimenta tu instinto de autosuperación y terminas disfrutando con lo que haces. En definitiva, eres más feliz.

Como no podía ser de otra forma, tenía que acabar esta entrada haciendo una mención especial a la diferencia de mentalidad entre España y Estados Unidos. El día y la noche en cuanto a percepción del fracaso. Aquí casi estigma social, allí de lo más valorado a nivel laboral en una persona.

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