¿Qué ocurre con los peces?

Por el título lo habrás descubierto, esta hoja del cuaderno no es más que otro ejercicio creativo o de pensamiento lateral. Desarrollar la creatividad y saciar una curiosidad.

rio inundado

Urian, euriaren eragiña by Euskalherrian (flickr)

Pongámonos en situación para sacar el máximo rendimiento a la pregunta creativa. Hablamos de un río con peces en condiciones normales y habituales. Hablo de ríos con cierto nivel y caudal que son capaces de tener fauna entre sus aguas cristalinas o no tan cristalinas.

A veces, por cosas de la climatología, ocurren gotas frías o tormentas destructivas que descargan gran cantidad de agua en muy poco tiempo y espacio limitado. También sirve los deshielos posteriores tras al paso de las tormentas. Consecuencia de estos fenómenos es que se generan inundaciones y crecidas de ríos. Por desgracia para mucha gente, más veces de las que quisiéramos estos efectos se acentúan en núcleos urbanos y tierras de cultivos adyacentes a los cauces.

En esos momentos, solo vemos corrientes de aguas agresivas de color marrón, maleza, troncos y objetos arrastrados por la fuerza del agua. O sino, espacios anegados de aguas tranquilas pero traicioneras que están generando pérdidas y destrozos.

Pasada la tormenta es tiempo de que llegue la calma. El momento en el que pasadas las aguas bravas, quedan situaciones de gran destrucción, barro y lodo que lo invaden todo. Sin embargo, llegado este punto yo me pregunto: ¿Qué ha ocurrido con los peces del río? ¿Se han salvado? ¿Se los ha llevado la corriente? ¿Por qué no hay peces muertos entre el barro y los desperfectos?

Las pocas veces que he estado cerca o he vivido una crecida de este tipo, nunca he encontrado peces muertos en los restos de la misma. Cuando las aguas se aclaran días más tarde, si estás pendiente al río en cuestión, se produce “el milagro de la vida”, la vida se abre paso entre las dificultades. Vuelven a aparecer peces en el agua.

¿Qué ocurre? No tengo ni idea, pero es una oportunidad fantástica para poner en marcha la creatividad. Dentro de todas las opciones que se me ocurran, aplicaré la teoría de la navaja de Ockham. Está teoría por nombre no te sonará pero por su enunciado si. Para no mentir, no se considera teoría sino principio. Dicho principio dice que entre dos explicaciones a un mismo hecho, en igualdad de condiciones, la más sencilla es más probable de ser cierta.

A partir de ahora, es todo pura creatividad. Si lo prefieres, puedes buscar la posible respuesta por Internet haciendo una búsqueda elaborada. Quizás es la opción más realista y escéptica para hallar una explicación. Pero también está la opción creativa, que es mucho menos realista pero más enriquecedora para el desarrollo personal y creativo.

Si quieres poner a trabajar tu creatividad, deja de leer aquí la entrada. Si quieres algo de ayuda, sigue leyendo un poco. Si te pica la curiosidad y crees en mi reflexiones sobre que ocurre con los peces, lee lo que queda bajo estas líneas.

Por un lado, tenemos la opción de que la propia corriente se lleva a todos los peces corriente abajo, vivos o muertos. La otra opción, es que los peces tienen un sentido especial capaz de predecir estas crecidas y riadas. Esto, a su vez, nos lleva a que los peces pueden usar diferentes estrategias de supervivencia. Por ejemplo, quedarse dentro de la corriente pero en la zona más profunda para evitar la corriente más fuerte y los objetos que son arrastrados por la misma. A esto tendríamos que añadirle que los peces tienen un mecanismo para reconocer los límites del lecho habitual y son capaces de no salirse del mismo. Otra opción, puede ser que los peces se dejan llevar por la corriente río abajo antes de los barros y lodos. Pasada la riada, los peces remontan el río y así consiguen sobrevivir. En este último punto, podemos añadir una opción afinando el tema. Con las riadas hay que explicar que en la costa cambia la salinidad del agua del mar. Se endulza temporalmente. Si vives en la costa, este hecho lo puedes ver simplemente observando el cambio de tonalidad del mar. El agua marrón proveniente de los ríos cercanos. Contando con este hecho, podemos pensar que los peces de agua dulce, biológicamente puedan tener una reacción fisiológica de emergencia. Esta respuesta puede ser que desarrollan una especie de resistencia a cierto punto de salinidad del agua por un tiempo limitado. Entonces, vienen río abajo y llegan hasta el mar. Cuando pasa lo peor, los peces vuelven siguiendo el rastro de agua dulce o por instinto. Terminan remontando el rio pero ya sin fuertes corrientes ni aguas saturadas de barro.

¿Tú qué piensas?