Motivación VS estimulación

En cualquier tarea que requiera un esfuerzo y cierta parte de intelecto o creatividad, siempre se habla de motivación y pocas veces de estimulación.

Superposición de cara de perfil con alzado. Motivación VS estimulación creativa

SelfSide by Paul Cleary (flickr)

La motivación es una energía interna que te lleva y fuerza a realizar una determinada acción en cualquiera de sus variedades. La motivación es el “por qué” quieres o tienes que hacer algo. Es trabajar en busca de un objetivo. En cierto modo es impostar el esfuerzo o actividad.

Por otro lado, está el concepto de estimulación, que muy pocas veces he oído o leído sobre él. La estimulación es la primera acción que genera toda la reacción en cadena. Esta opción, no fuerza la actividad en el mismo sentido que la motivación, aquí, la acción surge de forma más espontánea.

En otra hoja de este cuaderno, ya he hablando alguna vez de motivación y creatividad. La motivación en cierto momento, no te voy a decir que sea mala. Es algo que te ayuda a hacer cosas, a luchar contra la pereza. Pero la motivación te va a aportar poco más que eso.

Sin embargo la estimulación a nivel creativo es más potente. Al menos a mi forma de verlo y entenderlo. La estimulación es el lado opuesto de la pereza. Tiene un componente de inconsciente que para mi es el secreto de todo.

No funciona igual algo artificial y externo a la idea (motivación) que algo que surge natural y es intrínseco o el germen de la idea (estimulación).

La motivación todos sabemos más o menos de donde viene y como surge. Pero ¿y la estimulación?

La estimulación creativa puede llegar de mil formas diferentes. Es más, no tengo nada claro de como se genera y como nos llega. Lo que sí que sé, es como me surge a mi y es lo que te voy a comentar para que te inspire y puedas encontrar la estimulación para hacer grandes cosas.

  • Haciendo otras cosas: A menudo me ocurre que cuando más cosas tengo que hacer, coincide con los tiempos donde más creativo estoy y más ideas se me ocurren para hacer, aunque no tenga tiempo de llevarlas a cabo.
  • Escribiendo contenidos: Contenidos de este cuaderno, colaboraciones, o preparando talleres y ponencias. Según escribo voy teniendo “iluminaciones” de temas relacionados o simplemente mi mente va profundizando en conceptos saltando de una cosa a otra.
  • Andar: Parece raro, pero sí, cuando voy andando por la calle en muchas ocasiones me vienen grandes ideas que luego tengo que desarrollar.
  • Durmiendo: Esto es curioso, muchas veces mientras duermo tengo como “visiones” de conceptos o acciones creativas que son geniales, algunas las recuerdo al despertarme y otras no. Simplemente me quedo con la sensación de haber tenido una idea perfecta pero no logro recordarla.
  • Escuchando música: Según que tipo de música y en que momento, escuchar ciertas canciones hacen que mis neuronas se pongan al 100% y generen esas ideas creativas que estoy buscando, o al menos, me den un punto de salida para buscar más.

Estas son las principales y más recurrentes acciones que hacen que se estimule mi creatividad, como siempre digo, no todas las personas somos iguales y quizás a ti no te funcionen o quizás si.

Pero al menos ahora sabes que existe algo más que la motivación para generar ideas, la estimulación creativa. Añade estrategia y serás imparable (ver hoja estrategia)