Mercadillos, los laboratorios de la innovación.

Los mercadillos son un gran campo de investigación e innovación. Laboratorios de diferenciación de marca.

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Mercadillo by Anes Ortigosa

La imagen que acompaña a estas líneas es un mercadillo. Un lugar para hacer compras de productos básicos y de la zona. Viéndolos desde otra perspectiva, son un polo de emprendimiento increíble.

En un mercadillo, hay varios tipos de puestos: Frutas, Verduras, Ropa y otros. Me voy a centrar en los puestos de frutas y verduras. Partimos de la base de que los productos son todos más o menos iguales, hilando un poco más fino, es muy probable que haya más de un puesto que haya comprado el género al mismo productor. Aun así, es habitual que haya siempre algún puesto con mucha gente y otros casi desérticos.

¿A qué se debe? Como primera respuesta apuesto que se te ocurre justificarlo por una razón de precio. El vendedor ambulante decide renunciar a su beneficio para ofrecer un precio más bajo y vender más género. Una segunda opción puede ser por calidad, el precio pasa a ser un segundo argumento frente a tener solo productos de primera calidad.

A partir de aquí, ya entra en juego el ingenio o creatividad del vendedor o vendedora. Como cualquier otro negocio, su objetivo es vender. Sin embargo por las características de lo mercadillos, se da la circunstancia de tener al “enemigo” casi en casa. Enemigo entrecomillado porque realmente no es enemigo, solo competencia. Los mercadillos por muchos puestos de venta ambulante que sean, están perfectamente organizados. Los puestos se agrupan por tipo de género. Por lo que un puesto de frutas, tiene justamente a su alrededor el resto de puestos. Para el cliente es tremendamente útil para poder comparar precios y calidad entre los distintos puestos casi de una mirada.

¿Qué otras cosas puede hacer un vendedor? Usar la técnica de dar a probar su producto, gritar a los cuatro vientos los precios y promociones, potenciar el trato al cliente (ser dichararer@), jugar con la transparencia del negocio y dejar al cliente escoger él mismo el producto, asesoramiento al cliente y si no conoce un producto decirle como puede servirlo o decirle algún truco de cocina, gratificar la fidelidad (el perejil de regalo para los que le compran siempre), trato personalizado y trabajar la relación personal (muchos terminan conociendo nombres y preguntando hasta por la familia). En definitiva potenciar la experiencia de compra (ver aquí entrada sobre experiencias de compra)

 

Estas son algunas de las técnicas más usadas y no he mencionado nada de tener escritos los precios en trozos de cartón o el no tener un “uniforme” en el sentido estricto del término.

Como he titulado a esta entrada, los mercadillos son auténticos laboratorios de innovación en ventas, nunca las estrategias de venta entre distintos negocios del mismo tipo y del mismo sector han estado tan cerca y a la vista de la competencia. Así es como se crea innovación. Cada uno intenta buscar la forma de diferenciarse de su compañero y llegar a un segmento de mercado diferente.

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Mercadillo by Daniel Lobo (flickr)

Y todo esto lo hace generalmente gente sin un título ni un máster MBA, que no significa gente sin estudios. Realmente esta gente tiene unos grandes conocimientos del negocio, del producto que venden, del cliente y en general del mercado, solo así pueden desarrollar tanta innovación.

¿Qué reflexión puedes sacar de aquí? Que la innovación no requiere de grandes inversiones ni grandes dosis de teorías, solo ganas de hacer las cosas de forma distinta. Creatividad.

Desde aquí aprovecho para una última cosa, invitarte a que vayas a estos grandes puntos de innovación que hay en casi todas las localidades y son gratis.