Los nuevos caminos del SPAM

SPAM, está clarísimo que sabes lo que es. Todas esas comunicaciones contigo que ni te importan ni quieres recibir.

SPAM

Spam by Anes Ortigosa

En la vida offline puedes llamarlo a todo ese buzoneo que hacen ciertas empresas, o el reparto indiscriminado de publicidad en mano que se hace en la calle. Siendo mala persona, diría que se puede considerar spam hasta esas personas llamadas “captadores de ONG” que en muchas ocasiones no son ni personas de la ONG.

Pero es en la vida digital donde nació el spam y donde se desarrolla de forma más salvaje. Si has navegado desde hace tiempo por la red, las ventanas Pop-Up son todo un buque insignia del spam que está un poco venido abajo. Es una técnica de publicidad que ya no tiene tantos resultados. Ahora lo más similar puede ser las campañas de remarketing publicitario, pero son mucho menos agresivas.

Por supuesto hay una forma que no deja de ser la más potente y la más útil. La opción donde se hizo fuerte este término y el último bastión indomable. El correo electrónico. No existe nadie que se libre de esta lacra. Correos electrónicos que por algún motivo han descubierto tu dirección y te entran sin descanso anunciando lo más variopinto en chollos y ofertas.

Si eres emprendedor o empresario, no te plantees realizar este tipo de acciones. Ya sabes lo que significan y a donde van a parar, a desarrollar cierto odio contra tu marca o empresa. Te lo ejemplifico: Si te digo que es la hora de la siesta y suena el teléfono, ¿qué marca te viene a la mente?

Siendo creativo, el spam es casi la mejor forma de “machacar” con tu producto, marca o empresa a los clientes. Si encima los tienes elegidos y son los potenciales has triunfado y el éxito lo tienes en la mano.

En la actualidad hay otras formas de spamear. Las redes sociales, es el nuevo territorio de batalla. Facebook se llena de invitaciones a juegos sociales, por suerte las notificaciones de páginas no te llegan todas, a fecha de escritura de esta entrada solo un 6% [feb 2015]. (excepto si pagas por campañas) Twitter, reino de muchos spamer que no distinguen entre calidad y cantidad. Cuentas y cuentas que repiten y reprograman los mismos tweet con los mismos link. No pondré nombres, pero he llegado a ver emprendedores que repiten su catálogo de productos cada 3 horas. Si los sufres puedes hacer unfollow, o lo que es mejor, silenciar la cuenta. Así la persona cree que sigues leyendo sus tweets pero no te llega nada de él. Algo muy parecido ocurre con la red social Google+. Sino has entrado en ella es la mezcla perfecta entre Facebook y Twitter. Tienes amigos, actualizaciones y novedades sin la limitación de los 140 caracteres. En otra entrada que ya hice puedes ver como hacer una estrategia de comunicación sin que sea un programa de spameo. Ver aquí Comunicación efectiva en G+

Para el final me he dejado una de mis preferidas. El whatsapp, es como el territorio virgen e inexplorado. Muchas empresas lo empiezan a añadir como vía para la atención al cliente. Y muy pocas personas han visto el potencial de spam que se puede llegar a tener. Enviar un mensaje masivo a todos tus contactos y/o grupos, con el nivel de dependencia que se ha creado, es una lectura segura por parte de los destinatarios. Esto quizás no lo hayas visto pero hay gente que lo usa. La típica persona que se dedica a realizar eventos o vende productos y servicios desesperadamente, lo tiene tan sencillo como colar un texto o una imagen en cada grupo que tiene. Un copiar y pegar.

De cualquier otra forma la gente lo ignoraría, bloquearía, etc… pero en whatsapp es distinto, como de entrada se tiene algo más de relación, (hay un cierto grado de amistad) y salvo el administrador no se puede expulsar del grupo, es un caldo de cultivo para spamear excelente. Espero equivocarme, pero veremos como crece este fenómeno.

¿Te ves reconocido? ¿Has sufrido estas acciones agresivas de comunicación? Si te ves reconocido es porque eres spamer. Y no está mal, todos los negocios sobre todo al principio necesitan hacer spam. Es algo hasta positivo. La diferencia está en saber medir hasta donde es molesto, o el buscar una forma sumamente creativa y original de hacerlo que la persona que lo sufra no lo mire con desprecio ni se sienta incomodada.