La innovación de la innovación. Carril móvil.

El mundo avanza de una forma muy rápida gracias a la creatividad de algunas personas. Pero es necesario la creatividad de otras personas diferentes para poder adaptar el mundo a esos cambios que introducen los primeros.

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Inciso: Yo personalmente pondría los carriles al revés, el del móvil por el interior de la acera y el normal de gente no distraída por el exterior, más próximo a los vehículos de cara a reducir los posibles accidentes.

Dentro de las opciones que ofrece la creatividad, una de ella es la de crear nuevas conexiones o aplicar nuevos objetivos a hechos o inventos que ya existen. Gracias a la aparición y masificación del uso del móvil mientras andamos se requieren de nuevas opciones y organizaciones de la movilidad urbana y el tráfico en las ciudades.

Por ejemplo los chinos, han sido los pioneros en crear el “carril móvil” en las aceras. Lo han hecho en otoño de 2014 en la ciudad china de Chongquing. (ver noticia) Por supuesto esta medida es totalmente debatible sobre si buena o mala. En cualquiera de los casos, lo cierto es que es tremendamente mejorable. Es el defecto que tiene todo lo que sale nuevo, que tiene todo el camino de desarrollo y mejora por delante. Aquí va el granito de arena en forma de creatividad. Mejoras a esta acción.

La mejora nace de combinar diferentes tecnologías y herramientas. En un primer lugar, y viendo como lo han hecho en China, lo primero que se puede implementar es que lo dispositivos móviles, según los sujetamos todos para utilizarlos mientras andamos, llevan la cámara frontal apuntando al suelo. A este hecho se le puede sacar partido si se combina con le tecnología que tienen los coches, para alertar del cambio involuntario de de carril. Yo no soy nada experto en tecnología, pero pienso que teniendo un carril pintando en el suelo y una cámara apuntando la suelo no puede ser muy complejo ni caro de copiar el sistema de los vehículos y tener una alerta cuando nos salgamos del límite del carril.

Otro ingrediente a esta gran receta de innovación es un ingrediente ya algo anticuado pero desconocido por el gran público. Si sois frikis, en el buen sentido de la expresión, conoceréis esas competiciones robóticas, bueno mejor dicho, esos robots que son capaces de moverse por una línea. Tu pintas una raya en el suelo, da igual lo compleja y enrevesada que la quieras hacer y el robot es capaz de seguirla, incluso con las instrucciones necesarias pueden jugar con bifurcaciones.

Por ahí van los tiros de este punto. Imaginemos que dentro de los carriles para móviles creamos una línea o una serie de líneas que sirvan para circular por dentro del carril. Como estos robots que saben donde van. Eso sería el dispositivo móvil, pero con una unidad mecánica autoportante independiente acoplada. (Un humano).

Para darle más emoción a la mezcla, dentro de ese sistema de líneas, se pueden establecer un sistema de codificación de información dentro del mundo rayitas y pictogramas para máquinas. De tal forma que podríamos tener un código concreto que reconozcan los dispositivos y muestren en pantalla diferentes avisos. Por ejemplo: stop, semáforo, bifurcación, cruce, para de bus, etc…

Puestos a imaginar… no tengamos techo. Ya que nos ponemos, todo esto se podría gestionar desde una app que se pudiera descargar en el dispositivo móvil y funcionar en segundo plano mientras las personas usan las otras aplicaciones que necesitan para su día a día.

Y todo esto viéndolo con efectos de futuro, nos puede llevar a una situación que ya hemos visto representada en una película. Concretamente en Wall-E. Se empieza con un móvil, Iphone de los 2007 que fueron los primeros y solo tenían 3,5” de pantalla y al ritmo que crecen, terminamos con las sillas flotantes de la película.

Sillas robotizadas en la pelicula Wall-E

Fotograma de la pelicula Wall-E (2008)

Hasta aquí el mundo idílico de avance tecnológico. La realidad es muy probable que pueda ir por otro sitio. Mucho más lento y que el avance tecnológico siga con su velocidad vertiginosa. Algo parecido a lo que ocurre con los carriles bici. Llegando la moda del bienestar y la organización ciudadana para exigir actos como la irrupción de carriles bicis por las ciudades, hay algunas donde se lo han tomado más en serio y están más o menos planificados y desarrollados con algo de coherencia, son respetados y usados por una gran cantidad de personas. Sin embargo en otras ciudades se han realizado como promesa electoral para rellenar folios de propuestas y están hechos sin ton ni son con la única intención de ganar 2 o 3 votos de las 2 o 3 personas que son las únicas personas que usan esa infraestructura desestructurada.

En cualquiera de los casos, volviendo al tema principal. Este plan de mejora que propongo para los carriles móviles, al igual que he hecho yo, está abierto a que otra persona siga construyendo y mejorando la propuesta.

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