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La era de lo etéreo

Vivimos en la época equivocada, no es ni la era de la información, ni de la hiperconexión, es la era de lo etéreo

Burbuja junto a torre by Glow_net (flickr)

Esta hoja quizás se aleje algo de lo que es el grueso del cuaderno, pero como es mi propio cuaderno pues me permito estas licencias. También porque considero que es una reflexión interesante de compartir y que espero que haciéndola pública sirva para algo. En el fondo tiene que ver con la creatividad y la innovación. Solución y causa del problema simultáneamente.

Como digo, vivimos en la era de lo etéreo. No nos estamos dando cuenta pero es el tiempo donde todo ocurre más rápido y con la menor trascendencia. Si entramos al sector de la moda, por consumismo se habla de prendas casi de usar y tirar. Colecciones de ropa donde una temporada ya no son 2 estaciones. En el lado opuesto existe el movimiento conocido como “slow fashion”. En el sector de la alimentación, ocurre algo similar. No me refiero a la “fast food”. Sino que ahora, cada vez hay más secciones de precocinado en los supermercados, incluso cocinas para llevarte comida caliente lista para consumir. En los vídeos y podcast existe la opción de acelerar la reproducción. Comprimimos los tiempos.

En el ámbito de lo humano y sus relaciones, lo importante y lo que premia es dejar constancia de que se ha estado o vivido una situación o lugar, pero no se disfruta. Es más importante enseñarlo. Hasta los éxitos y acciones virales cada vez son más rápidos y superficiales. Pueden llegar millones de personas pero tan rápido como llegan también desaparecen. ¿Recuerdas el último concepto que se ha hecho viral? Sospecho que no, precisamente esto es lo que comento de la era de lo etéreo.

Internet y digitalización. Avance, solución y origen de toda esta situación. Hace años, en mi etapa de colegio e instituto, el conocimiento se encontraba en las enciclopedias temáticas. Varios libros de tapa dura organizados por temas o bien alfabéticamente haciendo horiquillas de letras para cada tomo. A las puertas del nuevo milenio, apareció una enciclopedia digital llamada Encarta. Se vendía en formato CD-rom. Fue la precursora de lo que hoy en día es Wikipedia. Sin el problema de que la información pueda ser manipulada o no se ajuste del todo a la realidad. Pensemos en esto, en lo frágil que es ahora el conocimiento. Ahora es cuando más hay y más sencillo es acceder a él. En cambio, también es cuando más información falsa y ficticia existe.

Aunque eso no es lo peor, lo malo y peligroso es que pensamos que hoy en día la información está siempre ahí para cuando la necesitemos. Creemos que si, pero es una gran engaño. Espero que no ocurra pero nos encaminamos a una época que va a ser muy oscura en cuanto a conocimiento e información veraz. En cualquier momento un conocimiento o información puede desaparecer. Pensar en esta misma hoja del cuaderno creativo. Si una vez publicada, decidiera borrarla es como si nunca hubiera existido. Quizás mi contenido no tenga ningún tipo de relevancia, pero pensar por ejemplo en algo más importante, algún tipo de investigación independiente, o ebook/manual autoeditado. Un día alguien decide que esa información no debe seguir y desaparece.

La realidad supera siempre la ficción que puedas imaginar. Cuanto más fácil es el acceso también más vulnerable es esa información. Alguna vez lo he comentado, la velocidad de la innovación y la tecnología no está permitiendo explorarla en todo su tamaño y estamos perdiendo el control. No conocemos las consecuencias. Imaginar lo frágil que es Internet. Un simple colapso o un apagón eléctrico en un centro de servidores sería perder mucha información de golpe. Sé que hay backups y medidas de seguridad como generadores auxiliares. Pero un código malicioso que infecte dispositivos haciendo borrados masivos sería debastador.

La seguridad como ya lo hablé en la hoja 32 (leer más) del cuaderno está en pensar lo no haibitual, hoy en día es mucho más seguro cualquier medio físico o alguno digital no conectado. Por ejemplo dispositivos locales como discos duros y memorias fash. Por suerte o desgracia he vivido como también se daña un disco duro y ha resultado difícil salvar información. Y algo peor, he vivido la impotencia de información que está almacenada y pertenece a una versión de la cual ya no hay programa que sea capaz de leerla. Cuando ocurre eso, tienes un archivo inutil y que no se puede desencriptar. La era de lo etéreo, lo instantáneo, la mentalidad del usar y tirar (o mejor dicho desechar).

Parad a reflexionar esto conmigo, estamos perdiendo el concepto de posesión por el de uso. Exclavos de nosotros mismos y la comodidad. Escuchar música depende de que ese tema esté en un repertorio online. Las series o películas las puedes ver siempre que quieras y mantengas la suscripción. (pagues) Como digo, la era de lo etéreo, todo es superficial e instantáneo. Más para mostrar a los demás que para disfrutar uno/a misma/o. Una oportunidad de explotar la creatividad, genera productos reconvertidos en servicios y crearás dependencia hacia ti. (profundiza con la hoja 159)

La otra cara de la moneda creativa es reconvertir nuestro planteamiento de cómo vivimos y qué queremos. Observad lo que tenemos alrededor y buscar en la creatividad fórmulas para hackear (romper) la era de lo etéreo.

Quizás es tiempo del renacer de los libros y soporte papel. No es fantasia, ya han ocurrido casos similares y no lo recordamos porque vivimos de forma efímera. Los discos de vinilo están muy en auge. (Ver información) Como digo, no es una cuestión de productos, los servicios también se afectan en la era de lo etéreo. Profesiones y productos que estaban condenados al olvido se han rescatado gracias a la tecnología que los ha matado. Como ejemplo os invito a pensar en los carteros, iban a morir por el correo electrónico a principio de los 2000 y en los iniciados años 20 entre las compras online y los servicios de entrega a domicilio, el repatidor/rider/delivery es una de las profesiones con más demanada.