La creatividad no es la solución

Llevo 99 entradas en este cuaderno hablando de soluciones creativas y de las bondades de la creatividad e innovación. Y también te digo que la creatividad no es la solución.

Proceso creativo, reunión de equipos. La creatividad no es la solución

Oficina processing by Alexandre Rangel (flickr)

No me he vuelto loco ni tengo personalidades múltiples. El secreto está a continuación.

La creatividad no es la panacea a los problemas. Realmente es un recurso o herramienta que te hace llegar hasta una solución fuera de las habituales, o a la misma solución pero por un camino diferente.

A menudo, se confunde fin con medio. En ocasiones es porque existe gente agnóstica de la creatividad y la innovación. Personas que les aterran los cambios y las cosas nuevas. Por otro lado es normal que existan y que les ocurra eso, la creatividad y la innovación producen cambios, y los cambios conllevan incertidumbre, y la incertidumbre lleva a los miedos e inseguridades. Los reconocerás por ser los que dicen: “Esto se ha hecho así desde siempre y no va a cambiar” Estas personas merecen toda mi admiración y respeto. Tienen una opinión y una forma de pensar, y si a ellos les funciona y son felices… Yo no voy a ser quién les diga que cambien.

Pero existe otro tipo de personas que son los que creen en la creatividad y la innovación para mejorar y obtener respuestas alternativas sobre todas las cosas, los fanáticos. Esos fanáticos que tienen fe ciega en la creatividad, tanta que son incapaces de entender como funciona. Para reconocerlos solo tienes que escucharlos. Querrán hacer lluvia de ideas o cualquier otra técnica creativa para cualquier cosa que haya que hacer. Incluso para decidir como quiere tomar ese día el café. Gente intensa y que podemos definir como “sobrepasada”.

Como en todas las cosas, entre los dos extremos está la virtud. El uso desmedido de la creatividad no te va a aportar nada. La creatividad es algo que aporta un plus en un momento dado para llegar a un objetivo, pero si se usa sin control y sin criterio se convierte justo en lo opuesto. Pasa de herramienta a arma. Un arma que desbaratará cualquier proyecto, destruirá cualquier idea y exterminará cualquier ilusión. La creatividad es una herramienta con un gran potencial en su interior, pero hay que saber usarlo y manejarlo. No todo el mundo puede usarla, miento, todo el mundo puede usarla pero no todos saben manejarla o gestionarla.

Ahora entra en juego otro concepto, el uso de la creatividad. Como si de un medicamento se tratase, la creatividad tiene contraindicaciones, y hay que leer el prospecto antes de aplicarla.

  • La creatividad no está indicada para personas con baja autoestima. (La gestión del estrés que supone los cambios puede ser muy duro)
  • La creatividad no puede mezclarse con la impaciencia. (el proceso creativo tiene sus tiempos)
  • La creatividad es de usar y tirar, no se puede reutilizar. (Si la usas, confórmate con el resultado, sino estarás continuamente en constante cambio sin avanzar)
  • La creatividad no es la solución.

Como ya he dicho, la creatividad es una herramienta más de las que disponemos para solucionar problemas.

Es cierto que es una herramienta muy versátil y sirve para infinidad de cosas. Pero hay que usarla con criterio. Usar creatividad por usar creatividad no va a aportar nada. Otro punto importante es conocer y ser consciente que como herramienta, tiene sus limitaciones. A veces aportará una solución a un problema. Pero en la mayoría de los casos lo que va a hacer es confundir. En el sentido positivo del termino confundir. La creatividad no te va a dar una respuesta directa, pero si te va a generar un abanico más amplio de respuestas. Que es lo que deberías buscar. Puesto que a más opciones de respuesta ante una misma pregunta, es más fácil escoger la respuesta idónea y óptima a la pregunta que las ha generado.