Innovación literatura

El formato de la literatura está obsoleto.

Como tantas cosas, se queda atrás sustentándose en los modelos y formatos que han funcionado anteriormente. ¿Por qué no generar ya los modelos y formatos que viviremos en el futuro?

Voy a recrearme en como es un libro, el concepto clásico que conocemos. Un conjunto de páginas organizadas que siguen un orden lógico. Así es en formato papel. En el formato digital, se sigue el mismo esquema aunque el soporte permita realizar otras configuraciones. La primera y más sencilla que se me viene a la a cabeza es que el texto aparezca de forma continua en pantalla. Como las páginas web, ir leyendo en un scroll casi infinito. Si no estas descubriendo esta hoja del cuaderno en el formato podcast, hazte a la idea de que fuera como un audiolibro. Una historia contada de forma continua que se puede detener en cualquier momento, y cuando sea oportuno volver a retomarla por el lugar donde se ha dejado anteriormente.

Esto ha sido solo una pincelada sobre cosas que se pueden modificar a nivel formato. En el envoltorio de lo que de verdad es el producto, la literatura. Hasta ahora, seguimos el punto clásico de seguir una línea argumental que se mantiene en un solo plano. Según avanzamos en páginas, se avanza en el argumento. Así ha sido en los libros formato papel, y así sigue siendo en los nuevos formatos digitales. En cierto modo, se está al antojo de lo que quiera el escritor/a.

historias interactivas, lineas argumentales divergentes

by Anes Ortigosa

Ya lo he comentado varias veces a lo largo de este cuaderno creativo, para seguir hacia adelante debemos generar cambios e innovación. Dicho de otro modo, adaptarnos al medio digital y transformar lo que existe a este nuevo medio. Hablo de cosas como el teclado hexagonal (leer aquí)

Sé que es complicado el romper con el pasado y dar el paso de querer hacer cosas diferentes. Yo soy el primero que habiendo escrito varios libros y en formato digital, siguen la estructura y la forma de los formatos en papel. En ocasiones no es por voluntad propia, sino porque para poder realizar un cambio en el sistema no solo tiene que suceder en un punto del mismo, sino que tiene que ser un cambio uniforme y que ocurra de forma simultánea entre los creadores de contenido y los consumidores. Se tiene que producir esa coincidencia de que ambas partes quieran salirse de lo tradicional y abrazar una nueva propuesta. Cuando ocurre esto es cuando se genera una demanda y oferta que arrastrará al resto del mercado.

Si os gusta el tema de leer cosas diferentes y buscar un punto más que una simple historia, es posible que a alguno/a os suenen los libros de crea tu propia aventura. Esos libros donde según vas leyendo, llegado a ciertos puntos te dicen: “Para que ocurra tal cosa ve hasta la página X, sino continua leyendo por la página Y”

En su momento han contribuido a generar innovación en el sector de la literatura, pero no se han explotado lo suficiente. Siguen existiendo pero con un mercado muy nicho. Pues esto mismo ahora con los formatos digitales, puede ser su momento y resurgir con más fuerza y pasar de nicho a gran mercado. Ahora los recursos facilitan y abren muchas más posibilidades para explotar la imaginación y la fantasía. Ya no es necesario seguir el orden lógico de las páginas, en realidad, ni siquiera es necesario que haya páginas en los libros. ¿Por qué no entendemos de otra forma el concepto de leer? Como un texto dispuesto en un sistema que nos permite leer de forma líquida, adaptativa a las preferencias de la persona que lee.

Así los creadores de historia, pueden explotar al máximo las posibilidades que ofrecen estas opciones. Propuestas diferentes que se pueden hacer.

  • Que antes de comenzar a leer la historia de turno, se pueda personalizar el/la/los/las protagonistas de la misma.
  • La propia historia también se pueda personalizar según alguna preferencia u opción a elegir.
  • Que se puedan desarrollar historias secundarias o historias paralelas o satélites y sea la persona que lee quién decida que orden y que prioridad quiere leer cada opción.
  • Cuando en un nudo argumental sean participes varios protagonistas, poder intercambiar el protagonista y vivir la misma acción desde uno u otro punto de vista.
  • Que el texto esté servido en la nube, y se pueda leer en diferentes plataformas o pantallas. Sincronizar diferentes dispositivos, y leer desde el móvil mientras se espera a alguien, en una tablet mientras se viaja en metro o bus, y en un ordenador cuando se está en casa.

Esto son propuestas generales, centrando más el tipo de historia, formato y tema de la argumentación se pueden hacer muchas más y afinar dichas propuestas. Ahora sé que habrá quien diga o esté pensando que lo que propongo es mucho trabajo, que es imposible hacer historias así o comentarios del estilo. Los acepto y son todos bienvenidos, lo que me gustaría decir es que es una forma de adaptarse a las novedades y los tiempos.

Probar a generar nuevas propuestas de valor, innovar.

Por el contrario, siempre estará la decisión de seguir haciendo lo mismo que se ha estado haciendo desde tiempos inmemoriales. Buscar excusas, terceros culpables y decir que el sector está en crisis y la culpa es que se lee menos.