El poder de las preguntas

Hay algunas preguntas que donde aportan valor es en la respuesta indirecta asociada a la respuesta directa. Pocas veces pensamos en este tipo de cosas, pero a veces definir una respuesta, implica automáticamente haber definido otro tipo de cuestiones.

El poder de las preguntas

Por la victoria by Julio Romero (flickr)

Viajes en el tiempo. Tómate tu tiempo, ¿se podrán hacer o no? Aquí entran en juego muchas reflexiones. ¿Como será la forma de viajar? ¿Dentro de una máquina o con un dispositivo? ¿Sólo de forma corpórea en algún tipo de viaje atómico? ¿El primer viaje en el tiempo para poder contrastarlo y demostrarlo, será al futuro o será al pasado?

Muchas preguntas que no son nada fáciles de responder. Sin embargo, quiero que tomes una decisión, ¿se podrá o no viajar en el tiempo? En función de tu respuesta, estás dando por sentado otros razonamientos adyacentes. Si consideras que se puede viajar en el tiempo, obligatoriamente la estructura temporal tiene que ser algo externo y fijo. No se pueden cambiar los acontecimientos. Si se que se podrá cambiar la situación, personas afectadas o evento “imprevisto” que genera una consecuencia. Pero nunca se podrá cambiar el resultado de una consecuencia. Por ejemplo, si en la línea de tiempo hay un acontecimiento como un accidente de tráfico que por una peculiaridad se hace destacable en la historia, se podrá evitar ese accidente, pero la consecuencia de heridos y desperfectos se producirá de igual forma pero por otro evento. Se producirá otras casuísticas que desemboquen en un hito que marque ese momento de la línea. Para poder viajar hay que tener un destino. Si la línea temporal no es fija, no existe un destino al que acudir. Mejor dicho, no podemos precisar un destino al cual transportarnos. Quizás lleguemos a otra dimensión o al limbo.

Si no se puede viajar en el tiempo, obviamente el razonamiento subyugado es el que acabo de comentar, no hay “punto de destino” al que ir. La línea temporal está difuminada, no está escrita. El futuro se genera en función de las decisiones arbitrarias o no que se tomen en el momento anterior (para nosotros presente). Con esta opción se está descartado poder viajar hacia el futuro, ¿y hacía el pasado? Ya ha ocurrido y se puede “establecer” un destino. Se podrá hacer si somos capaces de desplazarnos más rápido que la luz. Porque el viaje al pasado no sería otra cosa que “adelantar” la luz proyectada en un instante concreto. Piensa en un proyector, si la luz atravesara la pantalla y fuera concentrada, si te mueves más rápido que la luz, puedes llegar antes al “destino” que la información contenida en ese rayo de luz. Teóricamente, eso sería una forma de entender un viaje en el tiempo hacia el pasado. Hacia una proyección de algo que ya ha ocurrido.

Admito que esta forma de ejemplo quizás es demasiado “profunda” o paja mental, pero el poder de las preguntas está ahí.

Una pregunta bien formulada y un respuesta meditada, puede ofrecer mucha más información de la que pensamos.

Por ejemplo, una forma de obtener información indirecta relativa a pensamiento político es preguntar por el medio de información que más utilizas. Ya que cada uno por línea editorial, es más afín a una determinada opción política y si tú lees ese medio se adjudica que estás conforme con ese punto de vista.

En el prisma creativo, este razonamiento puede llevar a error. Hay otros planteamientos, a lo mejor una persona lee un medio de comunicación que no es afín a su ideología por el mero hecho de “contrastar” la información y posteriormente hacerse su propia opinión conociendo la versión de ambas partes.

Las respuestas a preguntas tienen muchas lecturas, es vital y tú responsabilidad hacer una lectura real y acertada. No siempre todo debe tener segundas lecturas. A veces esas segundas lecturas o información indirecta simplemente son conjeturas inventadas por nosotros mismos. Lo siento, los humanos somos así de extraños.

Si quieres puedes prácticar un poco con esta hoja del cuaderno. ¿te has preguntado….? (link)