Contaminación de contenidos, infoxicación.

Si tienes un blog o algo similar y te dedicas a escribir contenidos, esto es culpa tuya. La gran mayoría de las personas que nos dedicamos a llenar de contenidos Internet, somos unos irresponsables y tenemos gran parte de culpa de una lacra que cada vez se expande más.

contaminación de contenidos, infoxicación,

Slightly_different (Pixabay)

Vamos a ponernos desde el punto de vista del usuario. Necesitas información sobre algún tema y decidimos buscarlo en Internet. Los libros y enciclopedias son cosas del pasado. Estas frente a la página con el listado de webs con la información que buscas, por título, decides entrar en una o en otra. Si no eres de las personas que se quedan con lo primero que les dicen, vuelves a la página de búsqueda y entras en la segunda opción que más te llama la atención.

A partir de ahora pueden ocurrir varias situaciones.

Situación 1: El contenido es exactamente el mismo, copiado y pegado incluyendo comas y faltas de ortografía. En muchos casos un backup de Wikipedia, en otros peores, copiado de otras web de contenido. Por último, te encuentras los “lumbreras” que no tienen capacidad de creación por ellos mismos y copian pero cambiando expresiones y usando todo tipo de sinónimos.

Situación 2: El contenido es diferente pero no aporta nada. Este caso, al menos la persona de turno se lo ha trabajado en crear su propio contenido. Pero dice lo mismo que el resto de páginas que ya has visitado. Por supuesto que sé que hay temas o conceptos que no se pueden variar. Es como es.

Pero decir lo mismo que ya se ha dicho….

Estoy hablando de la contaminación de contenidos, la sobreinformación. Internet está empezando a convertirse en un vertedero de ideas, comentarios y de información. Donde es el propio usuario el que tiene que discernir cual es importante para él y cual no. Descubrir lo que tiene valor. De un tiempo a esta parte, entre la moda de las marcas personales y la facilidad para que cualquiera pueda abrir un blog, cada vez hay más páginas y blog sobre cualquier tema. Por supuesto, cuanto más popular sea un tema, más contenido hay. Y de esto somos todos culpables. Todos nos creemos los mejores o los que más sabemos de un tema. Por otro lado, el ser creador de contenido conlleva un desgaste enorme. Hablo con conocimiento de causa, casi una década a mis espalda haciendo contenidos para proyectos propios y para otras personas. Depende con que frecuencia quieras actualizar o aburrir a los lectores, el esfuerzo puede ser tremendo. Esto conlleva a que a veces no se te ocurra nada, y tengas que recurrir a los que yo llamo “temas comodín”. Básicamente es a hablar de algún tema relacionado con el sector al que perteneces o del que controlas, y haces un post de relleno. Dices cosas obvias, haces una clasificación o ranking, un tutorial, etc… En definitiva no aportas nada absolutamente nuevo a la fuente del saber o conocimiento. Eres culpable de alimentar el gigantesco vertedero que es Internet. Solo aportas tu ego y ansias de ser el que más escribe sobre un tema, o por el contrario pasas del tema de tener que buscar algo nuevo de que hablar. Tienes agotada la creatividad.

¿Recuerdas las dos situaciones anteriores? Pues queda otra más, la tercera situación que se puede dar. La que antes era más abundante y cada vez es más complicada de encontrar, que no significa que sea escasa.

Situación 3: El contenido tiene valor añadido o bien aporta datos nuevos, o bien información actualizada, o bien siendo el mismo tema y estando todo el pescado vendido, al menos le da un enfoque diferente a la información. Es contenido creativo, reflexiones y opiniones personales de alguien que puede saber más o saber menos, pero al menos tiene la deferencia de aportar su granito de arena al saber.

Este tipo de situación es la complicada, es la que solo consiguen personas con cierta creatividad o que al menos se sienten con la responsabilidad de aportar algo cuando hablan.

Precisamente los redactores de estos tipos de contenidos a veces son los menos escuchados y los que más pueden aportar.

Hablamos de que aportan calidad en lugar de cantidad a sus blogs y webs. Y solo si tú cuando escribes contenido estas en este grupo, estas absuelto del problema de contaminación de contenidos que tiene Internet.

Si estas en los otros dos grupos y quieres cambiar, tienes una posibilidad. Entrenar tu creatividad y comenzar a ser consciente de la responsabilidad que tiene escribir. Si por el contrario, vas a querer seguir haciendo lo que haces, ¡enhorabuena!, vas a seguir siendo un segundón. Porque tu éxito solo y exclusivamente depende de la creatividad y ganas de la gente a la qué le copias.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *