Caos contra Caos

La única forma de trabajar dentro del caos es usando herramientas caóticas. Adaptación al medio que tantas veces he comentado por estas hojas del cuaderno.

caos

colorful by rkit (pixabay)

Desde estas lineas, te puedo asegurar que hasta el orden más sistematizado que se te ocurra, es caos. Lo contrario por supuesto también se da. El caos más loco y absoluto que puedas imaginar o conocer, forma parte de un sistema ordenado. La diferencia en este ultimo caso, es que no conocemos que reglas rigen en ese sistema. Cuando desconocemos o no somos capaces de comprender como funciona un sistema, nos produce ansiedad. Lo llamamos caos y en la mayoría de los casos, nos damos por vencidos. No le hemos dedicado el suficiente tiempo.

Generar innovación tiene mucho de esto. En ocasiones, creamos un juego donde las reglas deben ser puestas después de jugar. En esta premisa se basa una de las herramientas más potentes que he podido usar a nivel creativo. También la que más me divierte, me desespera y me agota a partes iguales. Yo la he llamado el “free style destruction”. Básicamente consiste en generar caos entorno a una idea, producir un proceso creativo sin reglas, y cuando todo acaba, definir (detectar) las normas que se han producido por la propia herramienta. Los detalles son secreto profesional, al igual que la forma de dominar esta técnica. Sin embargo, no te voy a dejar con la miel en los labios.

Aunque, no me he topado con nadie que funcione así a nivel creativo, la ciencia hace el mismo juego. Salvo que los científicos lo usan por ejemplo en el acelerador de partículas: Cogen dos partículas, átomos, electrones, etc.. y lo chocan. El siguiente paso es ver como es la colisión y estudiar el resultado. Esto trasladado a un entorno creativo es lo que yo hago.

¿Sigues siendo escéptico sobre el caos? Te voy a dar otros motivos. Formas de subir a una montaña. Andando es lo óptimo para comprenderlo. Dentro de las mil posibilidades que tienes, lo vamos a reducir a dos opciones extremas y radicales. Usar el recorrido recto y corto. Muy duro físicamente y quizás requiera tener conocimientos de escalada. Segunda opción, el camino sinuoso y largo que tiene pendientes ligeras pero sin mayor dificultad.

¿Cuál es mejor? ¿Cuál es la opción ordenada? Pues la respuesta es la misma que en muchas cuestiones creativas. Depende. Depende de los condicionantes (reglas) que pongamos para hacer el trayecto.

El mundo es capaz de moverse por el caos, solo debemos entenderlo como una organización irregular o dinámica y nosotros debemos tener la agilidad y capacidad de adaptación suficiente para hacerlo en el tiempo adecuado.

Idea: Una rueda cuadrada te será muy útil si la haces rodar por unos dientes de sierra que sean de la mitad del lado del cuadrado.

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